jump to navigation

Ésta va por ti Mayo 19, 2008

Posted by Closto in Littera, Officia, Themae personales.
1 comment so far

ARTÍCULO EXTRAÍDO DE “http://www.fotolog.com/closto/45600425″.

Him and I

For there is one special person. One who’s more special than the other billions of special people in the world. One who has made me feel pretty special too, for there is no night spent with him that is no magical. For there is no day spent with him that ain’t worthy of being tresured.

And I must say I feel so scared that he wants to be with me and lose his time listening to me or looking deeply into my weak eyes. I think I shall never get used to the idea why he is standing there by me, picking me up when I fall to my knees crying as a newborn child.

I don’ t know how to thank him all he has done for me in less than a year. I just don’t know. But here goes a song that matches perfectly our situation, at least from my point of view. It is a song talking of love, of future, and of absolute and profound GRATITUDE.

¿CÓMO HABLAR?

Si volviera a nacer, si empezara de nuevo,
volvería a buscarte en mi nave del tiempo.
Es el destino quien nos lleva y nos guia,
nos separa y nos une a través de la vida.
Nos dijimos “adiós” y pasaron los años.
Volvimos a vernos una noche de sábado.
Otro país, otra ciudad, otra vida,
pero la misma mirada felina.

A veces te mataría y otras, en cambio, te quiero comer.
Ojillos de agua marina.

¿Como hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

Como un pajaro de fuego que se muere en tus manos,
un trozo de hielo desecho en los labios.
La radio sigue sonando; la guerra ha acabado,
pero las hogueras no se han apagado aún.

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

A veces te mataría y otras, en cambio, te quiero comer.
¡ME ESTÁS QUITANDO LA VIDA!

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
Porque no sé cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad. ¿Cómo hablar?

The song, for you folks. But especially for him, for you, for us.

Sonidos de primavera Mayo 14, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera, Officia, Themae personales.
1 comment so far

Aun a riesgo de resultar pesado, me veo forzado a escribir otro artículo sobre la felicidad. Sobre el amor y la felicidad, pues ahora mismo para mí son la misma cosa. Y es que hay un bilbaíno que me esta volviendo loco, y es posible que a este ritmo acabe no sólo robándome el corazón (eso ya lo ha hecho -我给了你我的心-), sino que además se lo implante en sí y no me deje vivir más que a su sombra, que es prácticamente donde vivo ahora (aunque yo sea más alto).

Parece mentira que yo lo diga, pero me tengo que rendir. Me rindo porque he encntrado a alguien que es más que yo (¬¬ no os costumbréis a que lo repita) y por respeto a su estampa tengo que cederle todo el protagonismo. Y eso pasa ahora en este blog: que se lleva todo el protagonismo porque lo merece. Y esta vez traigo gente con nombres mejores que el mío para firmar lo que digo. Traigo 四 testimonos de otra gente que te puedes aplicar literalmente a ti como si yo te lo estuviera diciendo. Es un intento desesperado de poder transmitirte todo lo que tengo en mí que te pertenece ya. Todo un universo de palabras que no terminan de componer una frase a derechas que diga lo que yo te quiero decir. Un año dentro de poco, mi vida. Nuestro primer año. Y todo los que nos quedan por vivir después. Te amo.

1er testimonio

Una canción que lleva persiguiéndome desde hace muchos días.

Te agradezco…

…que me hayas dejado que te ame. Gracias.
…que hayas dejado que unamos nuestras almas en cada beso y en cada abrazo. Gracias.
…que me enseñaras a no temer a gritar que te amo. Gracias.
…que me sacaras las lágrimas que tenía para regalar. Gracias.
…que en este poco de vida que llevo contigo me hayas hecho vivir lo que tres mil no han podido vivir antes. Gracias.
…que me enseñaras a querer y a vivir. Gracias.
…que no hayas permitido que esto que tenemos sea un “es” y no un “pudo haber sido y no fue”. Gracias.
…que no hayas dejado que me arrepienta de nada. Gracias.
…que me hayas movido y muevas a cantarte esta canción al oído. Gracias.
…que hagas que no pueda negar nuestro amor. Gracias.
…que seas mi quimera. Gracias.

Luxord, tú me has hecho conocer lo que es el amor y lo que es sufrir por amor. Me has enseñado la diferencia ente el amor y el cariño, entre el roce y el deseo. Me has hecho anhelar tu presencia todos y cada uno de los días, y yo me he quedado impasible, parado, ante todo lo que me has dado, pagándote con malas caras a veces, discusiones bobas, miles de lecciones sobre cosas que a ti ni te van ni te vienen y mucha presión que no tenías que tener. Expón aquí tu exigencia de penitencia para que todos la lean y sean testigos de que te debo tanto que no hay tiempo en tres vidas para pagarlo.

2º testimonio

Una canción para toda la vida.

Queda todo dicho, amor, pero lo reitero: TODA UNA VIDA estaría contigo; TODA UNA VIDA me pasaría mimándote; TODA UNA VIDA te estaría repitiendo que eres la luz y la sombra, la alegría y la tristeza, el poseedor de todos mis sentidos y sentimientos; TODA UNA VIDA me tiraría siguiéndote allá donde y cuando fueres.

Por siempre nosotros.

3er testimonio

Una canción que resume lo que eres en mí.

Eres mi centro del universo, la luz blanca y el agujero negro. Contigo empieza todo y contigo todo termina. Eres mi vida, mi ciudad, mi Macondo, mi hogar y mi desamparo. Noche, día, lluvia, sol, frío y calor. Esta conción es tan tuya que sólo tú y yo la comprendemos. ¿Necesitas más pruebas de que sin ti muero?

Lo eres todo.

4º testimonio

Una canción que resume lo que soy respecto a ti.

¿Qué me queda si te vas? ¿Qué me dejas si te vas? ¿Qué tendré si te vas? ¿Qué haré si te vas? ¿Qué cantaré si te vas? ¿Cómo andaré si te vas? ¿Cómo reiré si te vas? ¿Cómo me levantaré sin ti? ¿Cómo viviré sin ti? ¿Cómo seguiré sin ti? ¿Dónde me quedaría sin ti? ¿Dónde iría sin ti? ¿Dónde podría existir sin ti? ¿Dónde me quedaría sin ti? ¿Dónde me escondería sin ti? ¿Cuándo viviría sin ti? ¿Cuándo merecería algo la pena sin ti? ¿Cuándo tendrían color las cosas sin ti? ¿Cuándo podría salir a la calle sin ti? ¿Cuándo querría salir a la calle sin ti?

¿Por qué? No lo sé. Supongo que todo es por ti.

No me permitas estar sin ti.

¿Cómo decírtelo si no sé decírtelo más que diciéndote que te amo? Pues eso, que te amo.

Te amo.

P.S.: ¿Cómo puedes decir que odias México si ha parido lo mejor que ha podido dar la historia y que jamás verá el ser humano?

Contigo aprendo Mayo 6, 2008

Posted by Closto in Littera, Officia, Themae personales.
6 comments

Empezaré diciendo que no sé cómo empezar. Según venía del metro se me ocurrió que no podía dejar morir el día sin escribir unas líneas, unas notas mal trazadas sobre las cosas que no me ha dado tiempo a decirte hoy. Y es que no termino de cansarme de decirte que te amo, que cada segundo se me hace eterno si no estás y que se desvanece en el tiempo si estás conmigo. No acierto a negar que los boleros no mienten, que las películas románticas pierden mucho a los ojos de la audiencia pero no ante la verdad que se profesan dos corazones.

Hoy he caído en la cuenta de que jamás te amé tanto como te he podido amar hoy, de que Eros ha decidido apuntar sereno e imparable en vez de andar jugueteando con balas de goma. Hoy no he pensado (excepto en clase de chino, que andaba dormido) en nada que no empezara por “Ví” ni que terminara por “Hernández”. Hoy sé que si me dejaras podría llenar mi cuarto de agua amarga y que llegaría a escribir los versos más bonitos que nadie jamás ha podido escribir. Hoy miro al futuro y lloro por mi muerte letal, pero lloro más al ver los huecos vacíos en que no puedo verte ni abrazarte. Hoy lloro al ritmo de Los Panchos lo que no me he atrevido a llorarte en la tasca para que nadie mancillara con burlas o miradas curiosas la felicidad de mis ojos y la tristeza de tu ausencia, ausencia que inevitablemente llega todos y cada uno de los días que te veo. Porque la alegría de verte sólo es coparable a la melancolía de dejarte.

Me gustaría que se parara el tiempo y que nos dejaran un hueco en ese macabro abismo de eternidad fulminante para que nadie nunca nos separara, para poder darte infinitos abrazos y que tus besos no terminaran nunca. Me gustaría hoy cantarte todas las canciones habidas y por haber y recitarte todos los poemas de amor que aún no se han inventado para que tengas la exclusividad del futuro y del tiempo. Daría cualquier cosa por poder huír de la vida contigo y ocultarnos en algún oscuro rincón de un lugar archilejano y pasar la eternidad riéndonos de esa vida inmunda que alguna vez fuere a terminar.

¡Y es que no sé cómo decirte de forma simple que te quiero, que te amo, que te adoro y te venero, que te alabo y te aplaudo constantemente! ¡No sé cómo decirte ahora mismo estoy concentrado sólo en ti, que me elevas por las nubes y me recoges entre nubes blancas y ligeras que masajean mi contorno! ¡No sé cómo decirte que me haces sentir demasiado especial como para que me lo crea, que tu mirada me enamora sin esfuerzo, que tu cara me embelesa y que se me va la fuerza por la boca a la hora de hablar de ti, dejando siempre dentro toda la ternura con la que me llenas y todo el deseo que provocas en mí! ¡No sé cómo decir que sólo pienso en verte, en tenerte, en abrazarte, en besarte y en hacerte el amor con la mirada y con las manos!

Ya no sé cómo hablarte, cómo decirte, cómo explicarte. Ni sé cómo hacer que sientas y veas todo lo que yo siento y veo cuando me aprisionas entre tus brazos por la espalda. No sé cómo hacerte comprender que hoy he llorado por ti y que me he vestido de luto por esos momentos en que has estado ausente sin remedio. Y es que ya no sé cómo terminar esto sin decirte algo que no haya intentado decirte mil y una veces antes ya. No sé cómo decirlo. No lo sé. Amor.

TE AMO.

Has it been such a special day? Abril 28, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera, Themae personales.
2 comments

Has it?

Thank you all.

I am sorry… again! Abril 23, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera.
3 comments

Sí, gente, sé que os he dejado tirados, pero los millones de proyectos y presentaciones que tenemos que hacer dan mucho trabajo. Y sí, Ukey, soy vago para los trabajos, pero poco a poco (muuuuuuy poco a poco) avanzan.

Besos, gente. Volveré en cuanto pueda.

El arte de la guerra Abril 15, 2008

Posted by Closto in Existimationes, Littera, Themae personales.
2 comments

El arte de la guerra se basa en la indecencia de dos personas que tienen suficiente dinero, labia o violencia para convencer u obligar, y poder para hacer que millones de personas se maten por ellos. Es la triste historia de trillones de muertos y vencidos, nunca vencedores. Es lo curioso de la guerra el que nunca una parte gane. Los supuestos victoriosos no son más que gente que ha matado más o que ha matado mejor (entiéndase por “sabiendo cómo o dónde matar o pegar más fuerte”), nunca lo son por mérito o decencia o medalla.

Nunca una guerra ha sabido solucionar bien las cosas, y aunque en principio se usa como última instancia en un conflicto, sólo consigue destrucción, desgracia, desgarro y odio. Pongamos como ejemplo la Primera Guerra Mundial. Si los franceses ya son bastante asquerosos, odiables y complicados de tragar y digerir, que restregaran su “victoria” y robaran tierras y poderes y tesoros y derechos a Alemania y a los alemanes, es normal que sólo llegaran a dirigir al continente a la Segunda Guerra Mundial.

De todos modos, no hay guerra buena, y eso lo estoy redescubriendo gracias a Clarie Firth y su asignatura sobre Historia y Cultura de América. Por lo que parece, la guerra civil norteamericana fue una de las más cruentas y asesinas que se conocen. La verdad es que me da lo mismo que pelearan por su tierra o por las patatas del Perú. Al final, los pobres soldados literalmente raptados y forzados a luchar, los pobres ingenuos que creyeron que una tierra que es como todas las otras, los pobres ilusos que soñaron con huir y volver a empezar desde cero y tantos y tantos pobres más acabaron cayendo en las garras de la Muerte, y todos murieron por nada, puesto que nada vale más que sus vidas. José Ortega y Gasset ya nos prevenía de que morir por una idea es echar por la borda tu vida, y la verdad es que es bien cierto, ya que causas hay muchas y la presión se puede hacer poco a poco, pero vida sólo hay una y puede expirar en un segundo.

¿No es bastante justificación el dolor, los pesares de las campañas, las malas experiencias, los efectos psicológicos, la sangre, la peste, el hedor de los muertos y de las heridas sangrantes…? ¿No es bastante? ¿Y qué tal la justificación de que esa guerra, a los dos años de terminar, queda sin justificación alguna? Porque las guerras se condenan y se desprecian. ¿Has de luchar por nada? ¿Has de matar por nada? ¿Has de intentar sobrevivir a una pesadilla añeja para despertar y ser abofeteado por tenerla? ¿De qué te sirve ser soldado si tu trabajo será visto como innecesario, totalmente prescindible y merecedor de ningún recuerdo? Porque las guerras se olvidan y se condenan, y nada es como antes. Deberían prohibir las guerras. Porque en las guerras muere gente, y sobre todo civiles, gente que no quiere saber nada de la desgracia, personas que no anhelan más que poder vivir sin miedo a salir a la calle o asomarse a una ventana. Hombres que dicen que si los gobernantes quieren bronca, se la solucionen a tortazo limpio como hacen los borrachos cuando tienen una botella en medio. Gente decente.

Y es que la muerte no es cosa de risa. La muerte es el fin del camino, el no poder saber nada más. La muerte es no ver, no sentir, no pensar, no llorar, no reír, no amar, no odiar, no contarse chistes ni chismorreos, no hablar, no chillar, no susurrar, no hacer el amor, no pegar, no correr, no andar, no creer, no tocar, no anhelar, no gozar, no nadar, no ver el mar ni los pájaros ni recordar el nombre de las cosas, no emopcionarse con la brisa o el amanecer o el anochecer, no ver el alba ni ver el cielo, ni sentirse pequeño frente al horizonte ni grande ante una hormiga, no padecer, no enfermar, no alegrarse ni regalar flores. Morir es olvidar. Morir es olvidarlo todo y dejarlo atrás. Morir no merece la pena si la alternativa es vivir. Hay una eternidad esperando a que pases con ella la noche, mas es una noche ambiciosa y atrayente. Te seduce y hace que huyas del sol sin quererlo. La muerte ha de tener forma de niño. Por eso, antes de precipitarse a ella con cañonazos y disparos de metralla, es mejor, como dice Sabina, vivir la vida un poquito. No yerres, no corras. No tengas prisa por acercarte a la estación. Prueba la comida que te da el cocinero, observa el paisaje y disfruta de las películas que te pongan. Usa todos los servicios que tienes al alcance, que para algo están, y pide al maquinista que no acelere, que no hay prisa, que siempre se acaba llegando.

Palabras como espinas Abril 2, 2008

Posted by Closto in Casus, Homines, Littera, Officia, Themae personales.
11 comments

Por muy poco que me guste hablar de estos temas, la muerte llega igualmente sin preaviso. Y siempre he tenido miedo de que me llevara con ella antes de que dijera todo lo que tengo que decir y conseguir todo lo que tengo que conseguir, por eso siempre ando apurado, con la sangre hirviendo llena de palabras que me cruzan por el cuerpo y que no saben cómo salir. También tengo muchas cosas que me carcomen porque no sé cómo soltarlas, y acumulo palabras y más palabras hasta hacer montañas que luego no llegan siquiera a la mitad de lo que quiero expresar. Una de esas cosas me ha asaltado estos días debido a dos textos que han querido acampar en el camino de mi vida. Uno de ellos me llegó anoche y consiguió que me acostara con los ojos mojados. El otro lo llevo elaborando yo mismo desde hace varios días, aunque la idea ya me rondaba desde hace mucho. Y es por culpa de esos dos hijos de malas mentes que me han asaltado, como tantas otras veces, recuerdos. Recuerdos de tiempos cuyo tiempo no supe aprovechar, recuerdos de días que no se terminaban nunca y de noches que se alargaban con elástica facilidad. Son noches en que las risas y las miradas protagonizaban en un monopolizante acto una relación que la distancia no podrá romper. Yo no me olvido, ni me olvidaré, de Él. Y Él no podrá olvidarse de mí porque le persigo con enfermiza insistencia. Incluso con el tiempo recuerdo nuestro paseo por la parte trasera del instituto con la panza llena y varias listas sobre nuestras películas favoritas comentadas y moldeadas durante una cena que, si bien no de la mejor calidad, era suculenta, y encantadora por su compañía. Hoy en día, esas sonrisas y esas miradas se convienrten en lágrimas en los ojos que no me salen sino a mares. El tiempo cambia muchas cosas, pero no me cambia los recuerdos.

 

Lágrimas en el para�so.

La verdad es que siempre digo lo mismo, que acabará hasta las pelotas de mis infantiles rabietas y excesivamente melosos artículos y mensajes (ya sólo me falta mandarle una carta). Por una vez, trataré de evitar decir su nombre, aunque no sé si podré. Total, Él sabe perfectamente que es Él y muchos de mis cercanos también saben quién es. En cualquier caso, habrás de perdonarme otra vez por escribir este tipo de cosas. No es que no me canse de escribirlas, es que desde que no te lo puedo decir a la cara (o que tú me lo leas en la cara, mejor dicho) no encuentro otro modo de que recuerdes que como yo sólo te pueden querer un par en Santander (y hasta habría que verlo).

La verdad es que ninguno de los dos era muy normal. Fuimos tan anormales que ni siquiera nos estrechamos la mano cuando hablamos por primera vez. Él y yo nos conocimos por internet. Jamás creí que podría salir nada especial de un mundo que se rige por un alfabeto que consta de dos números, pero pasó. De todos modos, no éramos normales. Porque hay que ser anormal para quedar una segunda vez cuando uno le pareció al otro un muro con demasiado cemento y el otro le pareció al uno una goma elástica dada de sí. Tampoco es de gente normal buscar en un hombre que el destino marcó de incompatible un acompañante para una noche loca entre semana en un apartado local. Y menos normal es aceptar.

No sé cómo terminó sucediendo, pero al final acabamos juntos. Juntos en espíritu, como dirían Maná, y poco a poco más juntos físicamente. Nos ocupábamos las tardes mutuamente con el mayor de los amores y así pasaron los días, las semanas y los meses. Al final un día me dijo: “Closto, me voy”. Mil proyectos, como el de Sin Censura, proyectos de ilusiones y de alegre compartir, cayeron por un abismo de sombras hacia la más recóndita oscuridad. No diré que vi roto nuestro futuro, pero sí algo rasgado. Yo lo tenía y creía tan mío que de pronto, incluida la ilusión de verle y de oler sus sudorosos poros todos los días, se rompió su figura en millones de trozos y desde entonces siempre he tenido legañas. Me quedó de él el recuerdo, siempre el recuerdo, una promesa aún sin cumplir y muchas ganas de vivir en la misma ciudad.

Es curioso cómo el tiempo parece no pasar cuando estás en buena compañía. Vuela, pero a ti se antoja una eternidad. Supongo que la sensación mezcla el gozo de estar con esa persona tan especial y a la vez el sentimiento de que está bien y que está contigo aunque no lo veas por ningún lado. Porque con ciertas personas, hasta los enfados son un paraíso.

Esto es lo que llevo clavado en el corazón desde que me miraste por primera vez y me viste como un enano arrogante, lascivo, superficial y soberbio; porque no alcanzo a arrebatar a mi núcleo esa rosa negra que se nutre de mi sangre y que vive porque vives, y porque tampoco quiero hacerlo; porque no alcanzo a comprender mi vida sin ti. Te lo he dicho más de una vez, pero te lo repito: siempre he creído que llegaríamos a ser la pareja perfecta. ¿Sabes qué te digo? Eres un perfecto hijo de puta. Me resumes cuando te miro, me perdonas cuando lloro y me abrazas aunque seas tú quien tiene frío. A veces pienso que no es lo nuestro el amor de los enamorados, sino que es mucho más, y por eso nunca me canso de ti, ni me alegro cuando te quedas solo ni me enfado cuando encuentras a un amable ricachón que acaso planee llevarte en yate por todo el mundo. Qué cruel es el mundo al no dejarme tenerte conmigo. Adorno de lágrimas para este artículo.

Mira lo que has conseguido.

Bueno, ahí lo tienes. Es el cuarto, creo, que te escribo. Esto lo has conseguido tú con tu maldito carisma y tu endiablada labia. No sé por qué mereces que se te quiera, pero la verdad es que lo mereces por justicia. Me has aportado y ayudado en muchas cosas, lo sabes, y después de valorar todo lo que hemos vivido juntos y todo lo que habría querido que hubiéremos vivido juntos, sólo sé decir que el mundo sin ti no sería tan mundo, y que la vida sin ti, no sería vida.

Gracias por haber nacido.

Premios raros Abril 1, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera.
9 comments

Ukey me ha concedido el premio a los blogs más majos y mejor cuidados. Yo creo que me loi ha dado por pena, aunque se lo agradezco igualmente. Muack!

IEM también ha querido halagarme con este premio, aunque siendo ella tan sensata, no sé cómo ha podido caer tan bajo. Mil millones de gracias de todos modos. Muack!

Premio

Ahora me toca a mí entregar premios a siete bichos que pululan por la red.  Aquí va mi deliberación.

1- Just me. El blog de Ukey. Sin más. Creo que lo conocéis. Deberíais conocerlo.

2- Yuhaspace. El blog de Yuha. Es único. Si no habéis entrado nunca, pudríos en el infierno.

3- IEM. Otro de los clásicos. No IEM, no way.

4- La casa 12. El arcoirístico blog de un hijo de la ley.

5- The cave of Polyphemus. Cueva de horrores variopintos.

6- Escrtios de un elfo solitario. El blog de Íbiel, más conocido como “el elfo”.

7- Lizar queen. El blog de la lagartona. Tiene tantos artículos como novios, aunque a veces resulta algo monjil.

Pues eso, que muchas gracias a los que amenizáis la red y a los que me habéis otorgado el premio. Y no sé qué más deciros. Bueno, sí, que sigáis adelante con vuestros blogs y que folléis mucho. ¡Besos!

Resultados de encuesta Marzo 25, 2008

Posted by Closto in Littera, Notitiae, Otium, Otium digitale.
2 comments

He aquí los resultados de la encuensta “¿Cuál es tu pokémon favorito?”:

Opiniones emitidas: 9.

Pokémon preferido con más votos: Pikachu (3 votos).

Los siguientes favoritos: Umbreon, Glaceon, Charmander y Psyduck (2 votos cada uno).

Otros pokémon votados: Vaporeon, Jynx,  Torchic, Charizard, Articuno, Pichu, Wobbuffet, Mew, Celebi, Bulbasaur, Snorlax y Pichu (un voto cada uno).

La verdad es que no ha sido una encuesta muy concurrida, y tampoco muy interesante para muchos, pero pronto abriré otra a ver si en ésta se anima más gente. Gracias a los participantes y nos vemos pronto (es que me estoy tomando unas más que merecidas vacaciones). ;) Besos, niños.

British National Corpus (draft) Marzo 18, 2008

Posted by Closto in Scholae scripta, Universitas.
add a comment
  • What the British National Corpus is.
  • Characteristics.
  • Creation process and History.
  • Products.
    ·
    XML edition.
    ·Baby CD page.
    ·Brown Corpus on American English.
    ·Projection to the world.
  • Sara and Xaira search programmes.
  • Consortium.
    ·Oxford University Press.
    ·Longman.
    ·British Library.
    ·British Academy.

http://www.natcorp.ox.ac.uk/archive/papers/papers.xml