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Mentes criminales diciembre 2, 2006

Posted by Closto in Casus, Littera.
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Hoy he secuestrado a un hombre. Es un hombre alto, me supera en fuerza, masa y musculatura; dice que no piensa y estudia para ser ingeniero; vive en el límite de lo que se quiere no llamar (por sus habitantes) Bilbao y gusta de doblar, triplicar y estirar casi tantos turnos como puede en el aula 105. De su nombre sólo se saben dos cosas: que es compuesto y que el segundo nombre es José.

José José acudió feliz a una cita concertada previamente conmigo en persona, más o menos. Se le veía tranquilo y creía que todo iba a ser normal. Al llegar yo, en cambio, sin dejarle respirar, lo rapté.

-¿Te puedo secuestrar un rato?
-Mientras sólo sea un rato…

Y entonces sucedió. Poseído por el delirio del cautivador, lo arrastré conmigo hacia un misterioso lugar llamado Wàk. Para los que no lo sepan, un Wàk es un lugar oscuro donde nadie sabe nada y los utensilios de trabajo escasean. De camino hacia allí debí sortear los peligros de las caras conocidas.

-Hombre, Closto, muy buenas-me asaltaron-.

Pero yo no podía tomarme el lujo ni de sudar de nerviosismo.

-Es un majo chaval.

Guiado por la necesidad y movido por la violencia, en el antro reposamos para recargar combustible.

-No sé tú, pero yo sólo he empezado.

Tan amenazantes como oís resonaron estas palabras entre las paredes del local. Hora y media gastamos sólo en poder salir de ese laberinto de cortinas y metal.

-No sé tú, pero si no me paso por mi medicina, no aguanto, y menos sabiendo la tarde que me espera.
-No te vas a separar de mí. Hoy estás secuestrado.

Un viejo árbol nos sirvió de parapeto mientras reposábamos y, en realidad, esperábamos a que las medicinas hicieran efecto. Los juegos amenizaron una tarde que se presentaba dura al reo.

-Conmigo todo se disfruta. Sobre todo si es entre dos.

No articuló palabras ante mi declaración.

Eran las cinco y cuarto cuando lo dejé en manos de mis compinches. Al final uno coge cariño. Los momentos tensos hacen que la gente, aunque tenga caminos contrarios, se una. Por los jardines lo perdí de vista. “Ahí va ese pobre joven”, habría pensado si hubiese echado la vista atrás. “Ahora tendrá que cumplir su misión“.

¿Sabéis? Hoy he secuestrado a un hombre.

Comentarios»

1. yuhaspace - diciembre 3, 2006

Bonito relato, no se porque, pero me resulta familiar….😛. Bueno hoy ha sido un dia duro de misas,2 por la mañana 3 por la tarde… menos mal que hay gente maja por aqui y me secuestra de igual forma que tu lo has echo antes de ayer, pero lo tuyo tiene mas glamour he de reconocerlo, la gente de aqui no sabe secuestrar bien.

Bueno voy a ver si me tomo un par de cañas y salimos un ratin de fiesta.
Saludetes

2. Closto - diciembre 3, 2006

Bueno, que conste que tú también te dejas secuestrar con glamur. Y encima me imspiras para escribir locuras como ésta. (A)Gracias, oh, muso mío (K).


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