jump to navigation

A long, long time ago… Mayo 27, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera.
10 comments

He de reanudar la costumbre de añadir artículos al blog. Lo siento, no sé qué es, pero el caso es que no me deja escribir. A ver si sale pronto la musa.

Ésta va por ti Mayo 19, 2008

Posted by Closto in Littera, Officia, Themae personales.
3 comments

ARTÍCULO EXTRAÍDO DE “http://www.fotolog.com/closto/45600425″.

Him and I

For there is one special person. One who’s more special than the other billions of special people in the world. One who has made me feel pretty special too, for there is no night spent with him that is no magical. For there is no day spent with him that ain’t worthy of being tresured.

And I must say I feel so scared that he wants to be with me and lose his time listening to me or looking deeply into my weak eyes. I think I shall never get used to the idea why he is standing there by me, picking me up when I fall to my knees crying as a newborn child.

I don’ t know how to thank him all he has done for me in less than a year. I just don’t know. But here goes a song that matches perfectly our situation, at least from my point of view. It is a song talking of love, of future, and of absolute and profound GRATITUDE.

¿CÓMO HABLAR?

Si volviera a nacer, si empezara de nuevo,
volvería a buscarte en mi nave del tiempo.
Es el destino quien nos lleva y nos guia,
nos separa y nos une a través de la vida.
Nos dijimos “adiós” y pasaron los años.
Volvimos a vernos una noche de sábado.
Otro país, otra ciudad, otra vida,
pero la misma mirada felina.

A veces te mataría y otras, en cambio, te quiero comer.
Ojillos de agua marina.

¿Como hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

Como un pajaro de fuego que se muere en tus manos,
un trozo de hielo desecho en los labios.
La radio sigue sonando; la guerra ha acabado,
pero las hogueras no se han apagado aún.

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

A veces te mataría y otras, en cambio, te quiero comer.
¡ME ESTÁS QUITANDO LA VIDA!

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
¿Cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad? ¿Cómo hablar?

¿Cómo hablar si cada parte de mi mente es tuya
y si no encuentro la palabra exacta? ¿Cómo hablar?
Porque no sé cómo decirte que me has ganado poquito a poco
tú, que llegaste por casualidad. ¿Cómo hablar?

The song, for you folks. But especially for him, for you, for us.

Sonidos de primavera Mayo 14, 2008

Posted by Closto in Casus, Littera, Officia, Themae personales.
2 comments

Aun a riesgo de resultar pesado, me veo forzado a escribir otro artículo sobre la felicidad. Sobre el amor y la felicidad, pues ahora mismo para mí son la misma cosa. Y es que hay un bilbaíno que me esta volviendo loco, y es posible que a este ritmo acabe no sólo robándome el corazón (eso ya lo ha hecho -我给了你我的心-), sino que además se lo implante en sí y no me deje vivir más que a su sombra, que es prácticamente donde vivo ahora (aunque yo sea más alto).

Parece mentira que yo lo diga, pero me tengo que rendir. Me rindo porque he encntrado a alguien que es más que yo (¬¬ no os costumbréis a que lo repita) y por respeto a su estampa tengo que cederle todo el protagonismo. Y eso pasa ahora en este blog: que se lleva todo el protagonismo porque lo merece. Y esta vez traigo gente con nombres mejores que el mío para firmar lo que digo. Traigo 四 testimonos de otra gente que te puedes aplicar literalmente a ti como si yo te lo estuviera diciendo. Es un intento desesperado de poder transmitirte todo lo que tengo en mí que te pertenece ya. Todo un universo de palabras que no terminan de componer una frase a derechas que diga lo que yo te quiero decir. Un año dentro de poco, mi vida. Nuestro primer año. Y todo los que nos quedan por vivir después. Te amo.

1er testimonio

Una canción que lleva persiguiéndome desde hace muchos días.

Te agradezco…

…que me hayas dejado que te ame. Gracias.
…que hayas dejado que unamos nuestras almas en cada beso y en cada abrazo. Gracias.
…que me enseñaras a no temer a gritar que te amo. Gracias.
…que me sacaras las lágrimas que tenía para regalar. Gracias.
…que en este poco de vida que llevo contigo me hayas hecho vivir lo que tres mil no han podido vivir antes. Gracias.
…que me enseñaras a querer y a vivir. Gracias.
…que no hayas permitido que esto que tenemos sea un “es” y no un “pudo haber sido y no fue”. Gracias.
…que no hayas dejado que me arrepienta de nada. Gracias.
…que me hayas movido y muevas a cantarte esta canción al oído. Gracias.
…que hagas que no pueda negar nuestro amor. Gracias.
…que seas mi quimera. Gracias.

Luxord, tú me has hecho conocer lo que es el amor y lo que es sufrir por amor. Me has enseñado la diferencia ente el amor y el cariño, entre el roce y el deseo. Me has hecho anhelar tu presencia todos y cada uno de los días, y yo me he quedado impasible, parado, ante todo lo que me has dado, pagándote con malas caras a veces, discusiones bobas, miles de lecciones sobre cosas que a ti ni te van ni te vienen y mucha presión que no tenías que tener. Expón aquí tu exigencia de penitencia para que todos la lean y sean testigos de que te debo tanto que no hay tiempo en tres vidas para pagarlo.

2º testimonio

Una canción para toda la vida.

Queda todo dicho, amor, pero lo reitero: TODA UNA VIDA estaría contigo; TODA UNA VIDA me pasaría mimándote; TODA UNA VIDA te estaría repitiendo que eres la luz y la sombra, la alegría y la tristeza, el poseedor de todos mis sentidos y sentimientos; TODA UNA VIDA me tiraría siguiéndote allá donde y cuando fueres.

Por siempre nosotros.

3er testimonio

Una canción que resume lo que eres en mí.

Eres mi centro del universo, la luz blanca y el agujero negro. Contigo empieza todo y contigo todo termina. Eres mi vida, mi ciudad, mi Macondo, mi hogar y mi desamparo. Noche, día, lluvia, sol, frío y calor. Esta conción es tan tuya que sólo tú y yo la comprendemos. ¿Necesitas más pruebas de que sin ti muero?

Lo eres todo.

4º testimonio

Una canción que resume lo que soy respecto a ti.

¿Qué me queda si te vas? ¿Qué me dejas si te vas? ¿Qué tendré si te vas? ¿Qué haré si te vas? ¿Qué cantaré si te vas? ¿Cómo andaré si te vas? ¿Cómo reiré si te vas? ¿Cómo me levantaré sin ti? ¿Cómo viviré sin ti? ¿Cómo seguiré sin ti? ¿Dónde me quedaría sin ti? ¿Dónde iría sin ti? ¿Dónde podría existir sin ti? ¿Dónde me quedaría sin ti? ¿Dónde me escondería sin ti? ¿Cuándo viviría sin ti? ¿Cuándo merecería algo la pena sin ti? ¿Cuándo tendrían color las cosas sin ti? ¿Cuándo podría salir a la calle sin ti? ¿Cuándo querría salir a la calle sin ti?

¿Por qué? No lo sé. Supongo que todo es por ti.

No me permitas estar sin ti.

¿Cómo decírtelo si no sé decírtelo más que diciéndote que te amo? Pues eso, que te amo.

Te amo.

P.S.: ¿Cómo puedes decir que odias México si ha parido lo mejor que ha podido dar la historia y que jamás verá el ser humano?

Contigo aprendo Mayo 6, 2008

Posted by Closto in Littera, Officia, Themae personales.
6 comments

Empezaré diciendo que no sé cómo empezar. Según venía del metro se me ocurrió que no podía dejar morir el día sin escribir unas líneas, unas notas mal trazadas sobre las cosas que no me ha dado tiempo a decirte hoy. Y es que no termino de cansarme de decirte que te amo, que cada segundo se me hace eterno si no estás y que se desvanece en el tiempo si estás conmigo. No acierto a negar que los boleros no mienten, que las películas románticas pierden mucho a los ojos de la audiencia pero no ante la verdad que se profesan dos corazones.

Hoy he caído en la cuenta de que jamás te amé tanto como te he podido amar hoy, de que Eros ha decidido apuntar sereno e imparable en vez de andar jugueteando con balas de goma. Hoy no he pensado (excepto en clase de chino, que andaba dormido) en nada que no empezara por “Ví” ni que terminara por “Hernández”. Hoy sé que si me dejaras podría llenar mi cuarto de agua amarga y que llegaría a escribir los versos más bonitos que nadie jamás ha podido escribir. Hoy miro al futuro y lloro por mi muerte letal, pero lloro más al ver los huecos vacíos en que no puedo verte ni abrazarte. Hoy lloro al ritmo de Los Panchos lo que no me he atrevido a llorarte en la tasca para que nadie mancillara con burlas o miradas curiosas la felicidad de mis ojos y la tristeza de tu ausencia, ausencia que inevitablemente llega todos y cada uno de los días que te veo. Porque la alegría de verte sólo es coparable a la melancolía de dejarte.

Me gustaría que se parara el tiempo y que nos dejaran un hueco en ese macabro abismo de eternidad fulminante para que nadie nunca nos separara, para poder darte infinitos abrazos y que tus besos no terminaran nunca. Me gustaría hoy cantarte todas las canciones habidas y por haber y recitarte todos los poemas de amor que aún no se han inventado para que tengas la exclusividad del futuro y del tiempo. Daría cualquier cosa por poder huír de la vida contigo y ocultarnos en algún oscuro rincón de un lugar archilejano y pasar la eternidad riéndonos de esa vida inmunda que alguna vez fuere a terminar.

¡Y es que no sé cómo decirte de forma simple que te quiero, que te amo, que te adoro y te venero, que te alabo y te aplaudo constantemente! ¡No sé cómo decirte ahora mismo estoy concentrado sólo en ti, que me elevas por las nubes y me recoges entre nubes blancas y ligeras que masajean mi contorno! ¡No sé cómo decirte que me haces sentir demasiado especial como para que me lo crea, que tu mirada me enamora sin esfuerzo, que tu cara me embelesa y que se me va la fuerza por la boca a la hora de hablar de ti, dejando siempre dentro toda la ternura con la que me llenas y todo el deseo que provocas en mí! ¡No sé cómo decir que sólo pienso en verte, en tenerte, en abrazarte, en besarte y en hacerte el amor con la mirada y con las manos!

Ya no sé cómo hablarte, cómo decirte, cómo explicarte. Ni sé cómo hacer que sientas y veas todo lo que yo siento y veo cuando me aprisionas entre tus brazos por la espalda. No sé cómo hacerte comprender que hoy he llorado por ti y que me he vestido de luto por esos momentos en que has estado ausente sin remedio. Y es que ya no sé cómo terminar esto sin decirte algo que no haya intentado decirte mil y una veces antes ya. No sé cómo decirlo. No lo sé. Amor.

TE AMO.