Historias de miedo para no contar Abril 16, 2007
Posted by Closto in Casus, Littera.trackback
El jueves pasado lo pasé entre la calle y la casa, es decir, medio día fuera y medio día dentro. Tal vez más de medio día fuera. Sí, seguramente más de medio día. En fin, es igual. Lo que quiero decir es que el tiempo que pasé en casa fue para dormir y el tiempo que pasé fuera… bueno, fue para vivir.
La verdad es que lo pasamos muy bien y fue algo que duró, como he dicho, todo el día. Uy, uy, uy, perdonad. Ha olvidado presentaros a los protagonistas. A ver, por orden salido de mis narices los actantes son: Ainize, la bollo, Guru, la tinta, Luis, el desertor, y Closto, em menda lerenda. Bueno, pues eso, que os voy a contar un cuento.
Érase que se era en un lejano lugar llamado Bilbao que dos jóvenes se encontraron por la calle. No era un encuentro fortuito pues había una cita ya prevista. Los dos muchachos se llamaban Ainize y Closto. Indecisos, cambiaron la vejez de la Plaza del Ensanche por la jovialidad de la isleña griega más famosa. Así, anduvieron por la ciudad hasta que aterrizaron en la macroimpresionante y refugio de perseguidos Safo de Lesbos. El tiempo apacible los acompañaba.
Safo de Lesbos es una gruta que se sitúa en la pradera de las casas bajas. En su interior uno podía encotrar desde hojas de colores hasta trozos de un material común y barato que escondían historias a todo color (e incluso alguna en blanco y negro), pasando por dados con imágenes eróticas, colgantes mágicos y amuletos de la vida y la suerte. En el amplio recoveco de la montaña donde se encontraba el local cabían muchos objetos fascinantes y un mundo en vivos tonos esperaba a los que se atrevieran a cruzar el umbral.
Los dos jóvenes vieron todo tipo de maravillas que abordaron sus ojos y los l
lenaron de gozo. Una revisión profunda y, después, tras una pequeña charla con la mujer que dominaba la comarca, el abandono de ese lujoso territorio. Comerciaron con unas monedas viejas unas placas conmemorativas de su visita.
El día seguía brillante y alegre, jovial, y así siguió hasta que arribaron las faldas del puesto de unos mercaderes que vendían utilísimos objetos como en su día hizo el maestro Melquíades. La joven Ainize, en una muestra de agradecimiento por hechos desconocidos, obsequió a Closto con un lazo blanco, negro en parte, y brillante, colorido, jovial, que éste, ilusionado en el corazón y rojo en la piel, aceptó sonrojado.
Una larga travesía los llevó a visitar a una amiga. Cerca del camino que llevaba a las Cumbres Eternas, en frente de una fuente de fresca agua, se hallaba la abandonada mansión que su amiga moraba. Guru, pues tal era su nombre, había dejado su hueco para salir en
busca de una presa que engullir. Airada, quizás molesta por la insistencia de los dos jóvenes, se mostró descortés en el uso de su comunicación mágica y los emplazó a hacer un encuentro reconciliatoria cuando el sol, decadente, empezara a pensar en dejar caer sus fuerzas y con ellas su masa propia.
Con el frescor del agua en las entrañas, partieron para su nuevo destino: la tienda del vendedor de té. Este tipo era un extraño hombre que deseaba expandir las propiedades palativas del té, que de bote en bote mudaba de sabor y de ingredientes. Agasajados con un poco de infusión de crema, bebieron su brebaje y al poco se despidieron y se marcharon.
Varias tiendas, diversos tipis y alguna que otra cueva visitaron antes de llegar a un apartado rincón, en medio de la más estrecha de las gragantas, donde un comerciente chino ofrecía servicios sanadores. Así, decididos a regenerar su poder interior, su fuerza motora, llegaron a un trato con el asiático sujeto, que les ofreció suculentos manjares y un extraño postre.
Satisfechos volaron al rincón de sus sueños, un mundo de ilusiones y fantasías, donde no todos pueden entrar. Mas la bruma y la tempestad gélida que envolvían la entrada era demasiado fuerte. Lógicamente, supusieron, algo importante debía de estar sucediendo en el reino de las sirenas. Así que abrumados se refugiaron en el templo de la vida. De allí,
recuperados tras dos horas de humo, juegos de azar y vocabulario de general, partieron de nuevo, esta vez al encuentro de Guru, la cazadora de garras constitucionales.
Juntos volaron a la taberna de los pucheros, donde el vino, las bebidas ligeras, la confianza y los naipes revelaron secretos que jamás han de ser repetidos.
Cuando ya el sol no veía la hora de morir, Luis hizo su aparición. Con su cara de ojos de búho y su inocencia interrumpida alivió el tránsito de las horas hasta que la luna, aprovechando su poder, movió a los jóvenes a sueño. No con ganas de volcarse en el hechizo de Morfeo y sí con la energía suficiente para actuar en mitad del poblado con sus voces descaradas y sus gestos obscenos, siempre amparados por la vigilancia de Luis, los cuatro desanduvieron el camino andado hasta entonces y la plaza del rey se dividieron. Luis y Ainize, idos por el camino siniestro, dejaron que Guru y Closto tomaran el recto. Estos dos descendieron de nuevo a la pradera de las casas bajas, aunque Closto no llegó a entrar pues la hiena de la noche cortó el hilo que las Parcas habían tejido para él. Y lo mismo ocurrió con todos los demás, que hubieron de dejar en un pacto mutuo el verse de nuevo en otro lugar, en otro tiempo y en otras circunstancias.
FIN.
Eso sí, no contéis jamás nada de esto a nadie.


En este blog se adora a Yoshi.

Bando por la Liberación Gay.
El terror se apodera de mi corta vida y aquí me dispongo a escribir otro relato, esta vez de contestación, a tan bonito cuento. La primera actante nombrada, esto es, yo, la bollo sí por si alguien aún no lo sabía, se siente encantada de ser co-protagonista de tan bonita historia para no dormir, exactamente igual que aquel día a la noche en la que tampoco dormir. Las razones son nimiedades. El viaje a tu lado, querido viajero de pie, junto con ese té de crema tan sabroso, fue increíble. Ni qué decir de los comerciantes chinos que nos ofrecieron suculentos manjares a cambio de unas monedas más. Intento seguir tu tono y no lo consigo. En fin, que el jueves fue increíble, mantengo que hay que repetirlo, que sois gente que vale un montón la pena y que si hubiera que pagar con humildes monedas de caminantes pagaría con mi vida por teneros un rato más a mi lado. Eres/sois la leche (con neskuik, que sino no me gusta).
Gracias y silencio, que nadie cuente esto a nadie o pagará
Miles de muxus.
P.D.: Yo, personalmente, no veo las fotos.
Ay, Aini, amor, que no he podido contestarte antes. Bueno, pues no tienes que imitar mi estilo, al fin y al cabo, es sólo uno más. Y escribir una historia no tiene tampoco tanto mérito si es sólo de una cara (que supongo que será lo que como mucho ocupe esta cosa en un archivo de Word).
Bueno, sólo olvidé decir que a mí le viaje me supo delicioso y que haría toda una odisea contigo si hiciera falta sin pensarlo un segundo.
Oye, ¿me dejas preguntarte una cosa (más)? :$ ¿Por qué has estado hoy tan así en clase? :$ Que sepas que tu menda lerenda está aquí para lo que necesites. Y encima tienes a la tinta, a Feli, por si prefieres (que sé que tienes más confi con ella). De todos modos, muchos besos. Nos vemos en unos minutos (aunque cuando estés leyendo esto tú estés en casa horas más adelante). Lots of love, dear.
Lo que me pasaba hoy en clase, amor, es que me caigo del sueño y que ya no puedo más, que un día los ojos se me caen y verás tú para encontrarlos… No me pasaba nada más, sueño y cansancio, mucho.
Gurutze y tú sois increíbles, y cuento tanto contigo como con ella, aquí no hay diferencias, de ningún tipo.
Te adoro, sweety, de corazón.
Lots of love and kisses.
Joino! Tengo que ir de fiesta con vosotros algún día…
(decís que eso que describís está por esta zona que ocupa nuestras vidas… interesante…)
Bueno, siempre es bienvenida la gente buena. Pero ten en cuenta que todavía no hemos salido de fuesta fiesta solitos. xD Danos una semana y dos días, cielo, y te diremos.
¡¡¡Y EL AMOR ERES TÚ INFINITAS VECES!!!
¡NO TE OIGO, NO TE OIGO! ¡REBOTA Y EN TU CULO EXPLOTA!
oye k fome la cagaste feo culiao teni otras mas interesantes
esto es una mierda
e bisto mejores
yo que bosotros pondria
otras
qillos a mi es mu dificil asustarme y esto es una merda az mejores ok? adiosssss
¿Podéis entender las cosas no literalmente sino como deben ser entendidas, por favor? ¿Tanto os costaría saber leer?
Eso es mentira
¿El qué?
va no da mucho miedo que digamos
No te lo puedes tomar de forma tan literal, mujer.
no me gusto era algo muy aburrido no tiene dinamica ni chiste na es feo uyyyyyyyyyyyyyyyyyy no se enojen es la verdad y que pendejos
la verdad esran muy aburros por estar muy largos y lo mas importante es que devieron tener imagenes
ostia que miedo!!